Es algo bastante común que nuestro cinturón de piel cuero acabe tomando una forma curva con el paso del tiempo.

El motivo es bastante obvio. Con el paso de los días y el uso continuado de nuestro cinturón de piel, éste va cediendo para ir tomando la forma de tu cintura. En otras palabras, el cinturón se está amoldando a ti.

cinturón de piel

La piel es un material relativamente elástico. Al igual que ocurre con los zapatos de cuero, con el paso del tiempo, la piel va cediendo a la forma de nuestro pié y a nuestra forma de caminar.

Dependiendo nuestro cuerpo, el cinturón de piel irá cediendo con el paso de los días, hasta ceñirse y tomar la forma de nuestra cintura. En éste sentido, la forma final que acabe adoptando el cinturón, también dependerá de nuestro peso y del diseño o corte de nuestros pantalones.

Este proceso de adaptación del cinturón de piel, es un proceso natural que acaba ajustándolo a la forma de nuestro cuerpo haciendo que su uso sea más cómodo y su ajuste más firme. De ahí que también acaben marcándose las trabillas,  esas tiras de nuestro pantalón por dónde hemos de pasar el cinturón. Y dependiendo de la forma de nuestro cuerpo, estas quedarán marcadas de forma más pronunciada por la parte dónde la sujeción es más intensa y continuada.